El Universal - 9 de agosto de 2008
La XVII Conferencia Internacional sobre
Sida finaliza este viernes en la Ciudad de México con un fuerte
compromiso de los 22.000 delegados de impulsar la prevención como
método más eficaz para frenar la propagación de la pandemia que
afecta a 33 millones de personas en el mundo.
La circuncisión y el
afianzamiento de la idea del tratamiento antirretroviral se abrieron
paso en la cumbre como métodos a seguir desarrollando como forma de
prevención, sumados a los tradicionales del condón y la provisión
de jeringas, a falta de una vacuna que aún deberá esperar
varios años, según expertos.
"No está cerca el
descubrimiento de una vacuna, pero en ciencia nunca se sabe", dijo a
la AFP el argentino Pedro Cahn, copresidente de la Conferencia.
Para los asistentes
quedó claro que la batalla inmediata pasa por reforzar la
prevención en todos los frentes: a nivel científico y en las
conductas sociales que facilitan la propagación del VIH, como la
discriminación y la estigmatización.
Sin embargo, líderes
como el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y en cierta
medida también el ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton,
entre otros, alertaron en la cumbre sobre el riesgo que para 2010 se
incumpla con la meta establecida en 2006 de un acceso universal al
tratamiento.
Ello podrá
verificarse durante la próxima conferencia, prevista para ese año en
Viena.
En el plano
científico, estudios de expertos estadounidenses hechos en África
subsahariana demostraron que la extirpación del prepucio reduce a
la mitad el riesgo de ser infectado por el VIH.
La terapia
antirretroviral como prevención también es una posibilidad que
apenas empieza a ganar adeptos y en la Conferencia de México se
convirtió en uno de los temas centrales de debate.
En base a un estudio
que arrojó una disminución del 50% de contagios, Julio Montaner,
uno de los más prestigiosos científicos sobre sida, defendió la
idea de que al aumentar la proporción de pacientes con VIH que
están bajo tratamiento antirretroviral se disminuye sustancialmente
la posibilidad de transmitir el virus.
"Levántate por tus
derechos, levántate y no renuncies a la lucha", subrayó Peter Piot,
director de ONUSIDA, parafraseando a Bob Marley en la inauguración
de la cumbre del sida, haciéndose eco de las dificultades de los
seropositivos que deben enfrentar día a día los prejuicios
sociales.
Además de las decenas
de paneles en los que se fueron desgranando las barreras cotidianas
que afectan a mujeres, niños, homosexuales y transexuales, la
Aldea Global, una enorme instalación de 88.000 metros cuadrados, dio
un marco de color al drama a través de diferentes expresiones
artísticas.
Pero aún en ese
marco, donde se supone una distancia mínima entre el dicho y el
hecho, una periodista de la AFP fue testigo de un episodio
llamativo: un joven voluntario portador vio cómo encargados de la
atención hicieron la vista gorda cuando se cortó un dedo y debió
arreglárselas por propia cuenta.
Escenario por primera
vez de una cumbre sobre sida, América Latina pugnó por ser
incorporada en la agenda internacional, un espacio que estaba
reservado a África, la región más castigada por la pandemia.
"Ninguna región fue
igual luego de ser escenario de una cumbre" sobre el sida, dijo
Cahn.
América Latina es la
región emergente que más pasos ha dado en torno a la prevención,
con 62% de sus dos millones de portadores con acceso a los
tratamientos