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Agencias - DLG 19 de mayo de 2008
La unión entre parejas
del mismo sexo fue uno de los temas clave en la campaña de 2004 y un
gran número de estrategas demócratas vinculó entonces el voto masivo
de la derecha religiosa propiciado por la polémica gay con la
derrota del demócrata John Kerry.
No está claro, todavía, las repercusiones que
tendrá la decisión del tribunal californiano en las elecciones de
este año, aunque los expertos señalan que hay diferencias
importantes con el 2004.
La más notable es el deterioro de la situación
económica, lo que ha hecho que las preocupaciones de los votantes se
concentren este año en todo lo que afecta a sus bolsillos.
A eso se suma la guerra en Irak, otro de los temas
que acapara la atención de los electores estadounidenses.
Además, los últimos sondeos realizados sobre el
tema indican que, aunque todavía impopular, el rechazo hacia el
matrimonio gay ha disminuido.
Así, una encuesta celebrada por el Centro Pew a
finales del año pasado muestra que un 55 por ciento de los
estadounidenses se oponen a las uniones entre parejas del mismo
sexo, por debajo del 63 por ciento que creían lo mismo en el 2004.
Las posiciones
Ya en 2004, el
senador republicano John McCain se enfrentó al presidente George W.
Bush al negarse a votar a favor de una modificación a la
Constitución de EE UU que hubiera definido el matrimonio como una
unión intrínsecamente heterosexual en todo el país. "Es una medida
en contra de los principios republicanos. Se trataría de usurparle a
los Estados su autoridad fundamental", dijo entonces. Como McCain se
encuentra en plena campaña electoral y a la caza de votos
conservadores, el jueves tuvo que moderar el discurso. "El senador
apoya el derecho de la gente de California de reconocer el
matrimonio como una institución única que representa la unión de un
hombre y una mujer", dijo su equipo electoral. "Los jueces no
deberían estar tomando estas decisiones".
Poca diferencia
existe entre la postura de McCain y sus adversarios en el campo
demócrata. Todos prefieren que no se le llame matrimonio a la unión
de dos personas del mismo sexo y quieren que la decisión de aprobar
o no esta medida dependa de los Estados. "El senador Obama siempre
ha creído que las parejas del mismo sexo deberían tener los mismos
derechos ante la ley", dijeron ayer los portavoces del senador de
Illinois.
Hillary Clinton, cuya
base electoral es fuerte en Estados socialmente conservadores como
Ohio o Indiana, dijo que "prefiere las uniones civiles" como una
forma de "garantizar igualdad de derechos y obligaciones".
Frente a esta
unanimidad, la sociedad de California se ha dividido. Miles de
parejas gays se disponen a solicitar ya cita en los ayuntamientos
para casarse, mientras grupos conservadores y religiosos han
anunciado que pedirán a la máxima autoridad judicial de California
que aplace la entrada en vigor de su decisión hasta las elecciones
presidenciales de noviembre.
Ante el plazo de 30
días que ha dado el Supremo para que la norma entre en vigor,
diversas asociaciones religiosas han pedido que en las elecciones
generales los ciudadanos de California voten, también, si se
modifica la constitución del Estado para que defina el matrimonio
"como la unión exclusiva entre un hombre y una mujer". "Ya tenemos
un millón de firmas solicitando la inclusión de este tema", dijo el
reverendo Lou Sheldon, director de la Coalición de los Valores
Tradicionales. |