(DLG
_ La República)
|
 |
|
Serge Schoonbroodt |
Hasta comienzos de año la relación del organista belga
Serge Schoonbroodt con la Iglesia arequipeña parecía ser muy
buena. Había organizado con éxito desde el 2006 el "Festival
Internacional de Música de Arequipa" –un ciclo de conciertos
de música barroca y otros géneros– y estaba preparando el
programa para la tercera edición que debía realizarse en
septiembre de este año. Como parte de ese esfuerzo a fines
de enero pidió al Cabildo Metropolitano de Arequipa usar el
órgano de la Catedral para dos presentaciones. La respuesta
que recibió lo tomó por sorpresa: le dijeron que no.
El
Cabildo arequipeño, integrado por un grupo de sacerdotes de
avanzada edad, le respondió a Schoonbroodt: “Habiendo
recibido su carta del 30 de enero (…) en la que solicita el
uso de la Catedral y el órgano para el evento que realizará
en el mes de setiembre (…), le comunico que
por acuerdo en reunión de
Cabildo se ha decidido que la Catedral no será sede de
dichos eventos, excepto que lo ordene el señor Arzobispo“.
Era toda la respuesta. No
daba razones de la negativa.
El músico intentó que el
Arzobispado de Arequipa cambiara esta decisión.
Incluso recordó el apoyo técnico de su institución
“Arequipa.Orgues” para la refacción del órgano del templo y
sus gestiones para recaudar fondos a favor de su
conservación, pero no logró
nada. “Nos sorprende recibir este trato y
lamentamos que el Cabildo de la Catedral de Arequipa sea un
freno para la expresión cultural, que no pretende más que
poner en valor un patrimonio que pertenece a la comunidad de
Arequipa y del Perú, mucho más allá de la propiedad privada
de la Iglesia Católica”, les dijo en una misiva.
¿Qué había pasado? ¿Por qué la jerarquía eclesiástica le
cerró las puertas a Schoonbroodt? El organista belga,
concertista cuya calidad es reconocida en numerosos países,
tiene una versión: "Se debe a que soy homosexual, casado con
un hombre". Sus palabras fueron recogidas por el diario
francés Le Monde hace unos días. El músico ya había hablado
del tema en el Perú, a través de un comunicado: "Después de
la organización de una decena de notables conciertos (…) el
director artístico de la asociación Arequipa.Orgues es ahora
víctima de discriminación debido a las elecciones de su vida
privada".
La Iglesia Católica arequipeña niega que sea así. El
arzobispo Javier del Río dice que la negativa a prestar la
Catedral no tiene que ver con la opción sexual de
Schoonbroodt. "Las iglesias y los instrumentos musicales que
hay en ellas son bienes eclesiásticos. La Iglesia tiene
libre disponibilidad de ellas y decide si prestarlas o no.
Este año le había dicho al maestro Serge que no era seguro
que se pudieran utilizar. Cada institución tiene su propio
cronograma de trabajo. Su opción sexual es personal y,
aunque no la comparto, no influyó en esta decisión", afirma.
Monseñor del Río reconoce que no sabía que Schoonbroodt
era gay cuando dirigió las ediciones previas del festival y
se enteró recientemente por el blog que el músico tiene.
También dijo algo que puede ser revelador: "Los jóvenes
muchas veces andan desconcertados con tantas opiniones que
circulan a nivel público. En la Iglesia debemos ser
prudentes, no podemos promover a personas que plantean
formas de vida con opciones que no van a favor de la
naturaleza humana ni de los mismos jóvenes". De la respuesta
se colige que, entre otras razones, también pesó la opción
sexual de Schoonbroodt en la decisión eclesial de no prestar
la Catedral.