|
Rod
Llaneza no le teme a las peleas. Es más, las disfruta, al menos
dentro del ring.
Luego de superar
problemas físicos, como una mano y un pie fracturados, y haber
tenido que ocultar su homosexualidad por años, Llaneza logró ganar
el Campeonato Nacional Amateur de Kickboxing en los Estados
Unidos el año 2001 y mantener la corona hasta su retiro en 2004.
Haber llegado a la
cumbre en uno de los deportes más brutales e hipermasculinos no fue
un logro pequeño para un muchacho delgado de 1,80m. de estatura y
65 kg. de peso de competencia.
“Los deportes
de lucha son los deportes más masculinos, individuales y de
contacto cuerpo a cuerpo que hay" dice Rod "Cada vez que peleo, gano
el premio a la mejor pelea d ela noche. Pero en realidad soy un
hombre pacífico. Una vez que concluye la pelea, soy una persona
totalmente distinta"
Llaneza creció en
Washington DC y desde los 10 años le gustaba observar el
entrenamiento de los boxeadores , ya sea por las noches cuando salía
a cenar con su familia o después de clases, cuando llegaba en su
bicicleta hasta el gimnasio para mirar las peleas. Una vez, se río
de un adolescente que practicaba en el ring y lo retaron a
hacerlo mejor. El aceptó.
|
Quería ganar
un campeonato mundial para poder gritarles a todos que
habían sido vapuleados por un marica" |
Hoy, a sus 36
años, Rod recuerda que aunque a el las peleas le parecían de lo más
"cool", a sus padres no le gustaban pues lo veían como un bebe y no
como un peleador. No fue hasta que terminó la escuela que empezó a
tomar las peleas en serio y a descubrir toda la ciencia que había
detrás.
Mientras crecía su
interés en el kickboxing de "Full contact", un deporte que combina
patadas de artes marciales con golpes de boxeo, Llaneza debió
batallar con su orientación sexual. El sabía que era gay pero se
negaba a aceptarlo pues un pelador "no debía" serlo. Esa
batalla interior hizo que Rod concentrara toda su energía en
entrenar y alimentó su deseo de ser el mejor en el deporte que había
elegido.
"Lo mantenía oculto y eso me fue amargando. Me di cuenta que
de seguir ocultando mi orientación sexual sería una persona
solitaria y eso no me gustaba pero seguí ocultándolo y aprendí a
dirigir toda esa amargura hacia el entrenamiento. Entrenaba y aun
entreno como loco!" dice.
A veces dudaba de sus
capacidades como luchador y, aunque empezó a tener amigos gay, no
quería que se supiera en el mundo del kickboxing. "Tenía miedo de
perder una pelea y que la gente dijera que perdí por ser gay",
confiesa."pero también quería ser una voz que haga la diferencia.
Quería tener una plataforma desde la cual poder salir y gritar
¡Todos ustedes fueron vapuleados por un marica!"
Llaneza se retiró del deporte competitivo en 2004, luego de haber
defendido la corona de campeón en tres oportunidades y con un record
de 19-2 .
Sólo entonces empezó
a dejar salir libremente su lado gay.
Ahora Rob vive en
Midtown, un tranquilo suburbio de Atlanta, con su pareja y un
perro. Se dedica al diseño gráfico y el marketing y, ocasionalmente,
trabaja como bartender en un bar gay cercano. También cultiva piñas
hidropónicas.
Traducción libre de
un artículo de Matt Hernie parecido en OutSports |