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4 de julio de 2008
Investigadores de la Facultad
de Medicina de la Universidad de Pensilvania en Filadelfia
(EE UU) han desarrollado una técnica que permite una
modificación que inactiva los receptores CCR5 de los
linfocitos CD4 y los hace resistentes a la infección por
VIH. El receptor CCR5 es uno de los dos utilizados por el
VIH para infectar las células. En la misma línea de otras
grandes ideas, los expertos no han hecho más que intentar
copiar un mecanismo de resistencia al virus presente en
algunas personas, que tienen una mutación del gen del
receptor CCR5 y son inmunes al virus.
La técnica empleada para
mutar el gen se ha apoyado en el uso de unas proteínas
llamadas dedos de zinc, capaces de reconocer secuencias
específicas de ADN, unirse a ellas y cortarlas (ya que se
trata de endonucleasas, proteínas capaces de cortar el ADN).
En el experimento, la proteína de dedos de zinc reconoce una
secuencia concreta de la secuencia del gen del receptor CCR5
y la corta. El proceso de reparación del ADN cortado genera
una mutación del receptor inactiva que impide la entrada del
virus a la célula para infectarla.
El estudio, en primera
instancia, evaluó el comportamiento de las células
modificadas mediante cultivos celulares
in vitro y en un
experimento llevado a cabo en ratones. En el primer
experimento, una mezcla de linfocitos CD4 modificados y no
modificados fue infectada por VIH en una placa de Petri. Se
pudo apreciar cómo los CD4 modificados sobrevivían mejor. En
el experimento con ratones, los investigadores usaron
células CD4 humanas sanas, que, antes de su transferencia a
los ratones, fueron tratadas con la nueva técnica en medios
de cultivo para modificarlas. Una vez transferidas a ratones
infectados por VIH, se
pudo observar que este grupo de ratones presentaba menor
carga viral y mayor recuento de CD4 que los ratones a los
que no se les había transferido los linfocitos modificados.
Tras estos exitosos primeros
ensayos de la técnica, los expertos están planificando
ensayos clínicos en humanos, en los que
células T de personas
con VIH podrían ser modificadas de manera que el gen que
codifica el receptor CCR5 se inactivara deliberadamente.
Estas células
modificadas podrían ser reinyectadas a los pacientes para
restablecer su sistema inmunitario y disminuir la carga
viral.
Esta nueva técnica, derivada
de los numerosos avances en ingeniería genética logrados en
los últimos años, puede abrir la puerta a la entrada de
diferentes técnicas y productos de origen biotecnológico en
el campo de la infección por VIH. Las posibilidades teóricas
de la biología molecular son enormes, ya que se trata de
actuar sobre los mecanismos víricos de una manera mucho más
directa y, por lo tanto, presumiblemente, con efectos
secundarios inferiores a los de la terapia farmacológica.
Sin embargo, los estudios en humanos serán los que, en
definitiva, reafirmarán los resultados apuntados por este
primer estudio o, como en tantas otras ocasiones, no
ofrecerán resultados equiparables a los obtenidos en
ratones.
De todos modos, se puede
considerar una buena noticia que se abran nuevas vías de
investigación, puesto que el hecho de actuar de diferentes
modos sobre el virus puede favorecer el uso de nuevas
combinaciones de terapias más eficaces y con menor número de
resistencias cruzadas.
Fuente:
jano.es/upenn.edu/Elaboración
propia.
Referencia:
Pérez EE, Wang J, Miller
JC, Jouvenot Y, Kim KA, et al. Establishment of HIV-1
resistance in CD4+ T cells by genome editing using zinc-finger
nucleases.
Nat Biotechnol. Jun 29, 2008. [Epub ahead of print.]
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