(Reuters) 5 de agosto de 2008
Un gel diseñado con
el medicamento Viread de Gilead Sciences para proteger a las mujeres
del virus del sida podría cuidar también a los hombres de la
infección con VIH durante el sexo anal, informaron
investigadores británicos.
Pruebas en monos
demostraron que un gel fabricado a partir del medicamento, conocido
genéricamente como tenofovir, prevendría la transmisión del sida
cuando se aplica en el ano.
Los macacos tratados
con el gel de tenofovir analmente dos horas antes de ser expuestos a
una versión del VIH estuvieron parcial o totalmente protegidos de la
infección, incluso del contagio por vía rectal, indicó el equipo del
doctor Martin Cranage, de la St. George's University de Londres.
Los animales sin
tratar y la mayoría de los que recibieron un gel placebo, o aquellos
a los que se les aplicó el principio activo después de que se les
inyectara el virus, se infectaron con el llamado virus de
inmunodeficiencia simia o VIS.
El estudio también se
sumó a la evidencia de que el fármaco puede proteger de varias
formas de la infección con VIH si se toma antes de la exposición.
Algunos de los macacos protegidos desarrollaron respuestas de las
células T del sistema inmune al virus, informó el equipo en la
revista PLoS Medicine.
Muchos expertos están
luchando por el desarrollo de un microbicida, es decir un gel o
crema que pueda aplicarse por vía vaginal o rectal para proteger
contra la transmisión sexual del virus de inmunodeficiencia humana,
que provoca el sida.
Por el momento ningún
fármaco de este tipo se encuentra disponible en el mercado, pese a
que muchos están siendo probados. Dos versiones usan medicinas
contra el VIH como tenofovir, que suele tomarse en píldoras para
suprimir el virus.
Si bien los
preservativos previenen la infección, muchos hombres se niegan a
usarlos. Los microbicidas serían otra forma personal de protegerse.
Florian Hladik, del
Centro de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson y la University
of Washington, y Charlene Dezzutti, de la University of Pittsburgh,
que no participaron del estudio, advirtieron que las pruebas con
monos no reflejarían la posibilidad de un uso real en seres
humanos.
Alrededor de 33
millones de personas padecen VIH, la mayoría en Africa. Más del 60
por ciento de los africanos con el virus son mujeres que se
infectaron de sus maridos u otra pareja sexual. |