ABC.es /
SSAT
y IAVI 27 de noviembre
de 2008Vacuna
española
Investigadores del Consejo
Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de los
hospitales Clínico de Barcelona y Gregorio Marañón de Madrid
iniciarán en breve, el próximo enero, el primer ensayo clínico
en fase I que se realiza en España de una vacuna preventiva
contra el VIH, el virus del sida. Actualmente se están ensayando
15 vacunas contra el sida en el mundo y aún no se han logrado
resultados satisfactorios.
La primera fase del ensayo
español, presentado ayer en Barcelona, comprende la
participación de 30 voluntarios sanos -que actualmente están
siendo reclutados- y su objetivo es evaluar la seguridad de la
vacuna y su capacidad de inducir respuestas inmunes, según
explicó Felipe García, del Servicio de Enfermedades Infecciosas
del Clínic. Los responsables de la vacuna precisaron que ésta no
es «totalmente preventiva». A saber: no evita la infección por
VIH, sino que protege contra el desarrollo de la enfermedad, el
sida. Según abundó García para ABC, «si la vacuna funciona,
cuando la persona se infecte el virus quedará en su cuerpo en
estado latente y de manera crónica, aunque no deberá medicarse
para mantenerlo así». Con todo, señala, queda por ver si el
paciente vacunado y luego infectado contagiará o no el VIH.
La vacuna experimental MVA-B,
patentada por el CSIC y desarrollada por el equipo del Centro
Nacional de Biotecnología, dirigido por Mariano Esteban, está
basada en el subtipo B del VIH, el más frecuente en Europa y
Estados Unidos, y utiliza cuatro antígenos modificados de esta
variedad del virus para fomentar la activación de una respuesta
inmunológica en el organismo. «La respuesta que buscamos es
generar células que combatan el VIH, concretamente linfocitos, y
no estimular la creación de anticuerpos. Por ahora ninguna de
las vacunas que se ensayan ha logrado inducir la creación de
anticuerpos del VIH», argumentó García.
Para introducir los antígenos en
el organismo, la MVA-B se sirve de un vehículo transportador -poxvirus
MVA - incapaz de multiplicarse en la células humanas. Esteban
explicó que es una versión modificada del virus vacunal empleado
como vacuna contra la viruela.
El investigador del CSIC explicó
que el desarrollo de esta vacuna contra el sida comenzó en 2000
y que, tras ser testada en ratones y macacos, iniciará su ensayo
en humanos no infectados, un proceso que consta de tres fases
con una duración aproximada de diez años.
Vacuna Inglesa
Hoy se anunció el comienzo de
otro ensayo de vacunas en Londres. Se trata de un estudio de
fase I que se llevará a cabo en el centro St. Stephen’s AIDS
Trust del Hospital Chelsea & Westminster de Londres (Reino
Unido), en colaboración con la Iniciativa Internacional por una
Vacuna contra el Sida (IAVI, en sus siglas en inglés), y en él
se evaluará la administración de dos candidatas a vacuna en un
régimen tipo inducción-refuerzo (primero se inyecta una vacuna y
posteriormente la otra para reforzar las respuestas inmunitarias
inducidas por la primera). ADVAX será la primera candidata en
administrarse para activar el sistema inmunitario de los
participantes antes de recibir la segunda, TBC-M4. Aunque en
anteriores estudios se comprobó que esta última candidata a
vacuna generaba algunas respuestas, éstas fueron limitadas, por
lo que se espera que mejore la capacidad inmunogénica al
combinarla con ADVAX.
Patricia Fast, directora médica
de IAVI, manifestó, en relación con TBC-M4: “La respuesta
generada por esta candidata a vacuna justifica una mayor
investigación para mejorar la activación inmunitaria. En otros
estudios hemos aprendido que un régimen de potenciación primario
tiene la capacidad de permitir dicha activación”.
TBC-M4 utiliza un vector viral conocido como vacuna de Ankara
modificada (MVA, en sus siglas en inglés), un virus recombinante
al que se han añadido seis genes del VIH –aunque no
obtenidos a partir del propio virus, ya que se han sintetizado-
correspondientes al tipo 1 [VIH-1] y de subtipo C (el principal
en la India, país donde se desarrolló TBC-M4). Tras su
administración, el vector introduce los genes en algunas células
humanas, que empiezan a producir proteínas “no propias” que
podrán ser reconocidas por el sistema inmunitario de manera que
se generen anticuerpos contra ellas.
ADVAX, la candidata a vacuna usada para la potenciación
de TBC-M4, es una vacuna de ADN
que no introduce proteínas del VIH para generar inmunidad, sino
pequeños fragmentos de ADN -totalmente sintéticos; no se trata
de ADN obtenido a partir del ARN del VIH- que codifican estas
proteínas. El ADN entra en algunas células de la
persona que recibe la vacuna, y algunas de las células en las
que éste consigue entrar lo “traducen” en proteínas.
Posteriormente, las células del sistema inmunitario detectan
estas proteínas “extrañas” y generan anticuerpos. La forma de
administración de ADVAX es también innovadora, ya que se utiliza
un dispositivo llamado “Biojector 2000”, que permite la
inyección sin aguja (funciona con dióxido de carbono a presión).
En ensayos previos en los que se combinaron candidatas a vacuna
del tipo MVA y de ADN, se pudo apreciar que existía sinergia
entre ambas clases, dado que los resultados obtenidos
por la combinación eran superiores a la administración de cada
una de las candidatas por separado.
Paralelamente, se desarrollará en la India otro ensayo clínico
de fase I que combinará ADVAX con candidatas a vacuna del tipo
MVA. El ensayo empleará un modo de administración
diferente para la vacuna potenciadora, así como diferentes dosis
y regimenes de vacunas. Por lo tanto, la combinación de los
resultados de ambos ensayos permitirá averiguar si este tipo de
combinación de candidatas a vacuna representa una buena opción
sobre la que seguir investigando. Si bien el desarrollo de una
vacuna eficaz todavía suena utópico, la ciencia nos ha
demostrado que el método “ensayo-error” es uno de los más
efectivos para avanzar en la investigación hasta llegar al
deseado “ensayo-acierto”.